Escúchanos en VIVO las 24 horas del día!!!
“La mirada al Santísimo puede curarnos del mal”, afirma religiosa ante León XIV
Radio El Salvador
En el marco del Jubileo de la Santa Sede, celebrado este lunes 9 de junio, Sor María Gloria Riva, religiosa de la comunidad monástica de las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, impartió una meditación en el Aula Pablo VI a la que acudió el Papa León XIV.
Según precisó la religiosa, quien habita desde hace una década en el monasterio de la orden fundada por la italiana María Magdalena de la Encarnación en San Marino, fue el Papa Francisco quien la designó para guiar la meditación.Al inicio de su texto, la religiosa advirtió sobre el riesgo que corre el mundo “de perder sus propias raíces históricas”, subrayando que la sociedad actual “reclama una esperanza tendida entre el pasado y el futuro”.
En este contexto, precisó que “hoy corremos el riesgo de vivir en la nostalgia de un pasado que ya no existe, lo que desemboca en un tradicionalismo a menudo desconectado del presente, o bien de lanzarnos hacia un futuro que aún no existe, cayendo en un futurismo ilusorio, incapaz de ofrecer soluciones reales a los desafíos del presente”. “La esperanza reside en la vida eterna”“El pasado, —continuó Sor Riva—, con sus dolores y sus glorias, puede representar un gran trampolín para vivir el presente” de la manera adecuada.
También destacó que “vivimos en un mundo en movimiento, donde el progreso puede ser un gran recurso, pero también un gran peligro”, donde las oportunidades derivadas de los medios de comunicación “están moldeando nuevas formas de vida sociocultural”.
Por ello, aconsejó no renunciar a las raíces y tener clara la meta y la dirección hacia dónde queremos orientarnos: “la carrera de Juan y Pedro hacia el sepulcro vacío de Cristo es la única carrera que la Iglesia y el mundo pueden recorrer sin temor: es la carrera de quien sabe que la esperanza reside en la vida verdadera, la vida eterna”.
“La eternidad está ante nosotros, ante los creyentes y los no creyentes, ante toda la humanidad”, precisó a continuación.
“Todos tenemos el deber de interrogarnos sobre el sentido de nuestra vida”
La religiosa italiana también afirmó ante los miembros de la Santa Sede que si “trabajamos por horizontes cortos y mediocres, trabajamos en vano”, y aseguró que “es necesario trabajar por el gran horizonte de la vida que no muere: vivir preguntándose a cada instante si lo que estamos haciendo nos conecta sólidamente con aquella verdad que es caridad y es eternidad”.
Todos nosotros hemos sido tocados por la brevedad de la existencia y todos tenemos el deber de interrogarnos sobre el sentido de nuestra vida”, señaló.
Más tarde, insistió en que la esperanza “está íntimamente ligada al gran anhelo de Jesús: que todos sean uno”, y recordó que la Eucaristía es el alimento espiritual “de esperanza para la vida eterna y une maravillosamente pasado, presente y futuro”.